En 1979 Erlendur, ya divorciado, lleva dos años trabajando como detective para Marion Briem.
Ambos investigan el hallazgo del cuerpo de un hombre que fue encontrado en una laguna.
Al parecer, la víctima cayó desde una gran altura y, en un primer momento, la policía baraja la posibilidad de que haya sido arrojado desde un avión, pues el tipo trabajaba en una base militar estadounidense.
En paralelo, Erlendur investiga el caso sin resolver de una joven que desapareció de camino a la escuela décadas atrás y que todo el mundo parece haber olvidado. Todos menos Erlendur.
Una novela nórdica entretenida como todas las protagonizadas por el policía Erlendur.
En esta ocasión la historia se centra en uno de los primeros casos de Erlendur en la policía judicial islandesa junto a su compañera Marion.
Dos tramas paralelas, dos asesinatos separados por 25 años, dos vidas truncadas que gracias a la pericia de los dos policías resuelven de una manera satisfactoria.
El ambiente tan bien descrito por el autor, esa Islandia gris del mes de noviembre, es un buen aliciente para ponerte en situación.
No me lanzo a por ella, pero si se cruza, seguro que no me resisto, que este tipo de historias suelo disfrutarlas.
ResponderEliminarBesotes!!!
OK Besos
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